Creo tener edad suficiente para saber distinguir a estas personas. Las que no quedan mal con nadie. Personas que intentan ser amigos de todos. Que habiendo una discusión se alejan sin opinión. Y el que calla otorga. No se manifiestan por ninguna postura y finalmente son amigos de todos. "A los tibios los vomitaré", dice el Apocalipsis, aludiendo a quienes no son de una línea en la fe. Sin embargo en la vida cotidiana nos encontramos a diario con estas personas. Algunos lo hacen por plata. Mejor estar de buenas con este que me beneficia, que tiene un buen estatus y que en algún minuto me puede ser útil. Otros, simplemente por cobardía. Ay Dios! cómo quisiera alejarme por completo de lo tibios!... mi amor al prójimo me obliga a aceptar al otro y respetarlo en su forma y pensamiento. Pero hoy no tolero a los hipócritas a los que sonríen y dan saludos de cumpleaños, que se tratan de amigos y finalmente los escuchas hablando mal de ellos mismos!.... cómo no querer expulsarlos de mi vida!... cómo no lanzarles en su cara lo pequeños que son, la poca firmeza de sus convicciones.
Haciendo la limpieza correspondiente de mi alma. Quizás escribiendo es una buena forma de soltar, y seguir aguantando... y no por tibieza..... por amor.
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