miércoles, 26 de diciembre de 2012

Soñé contigo.

Soñé contigo...
soñé y desde ese día no dejo de soñar despierta ...
no dejo de buscarte en los pensamientos y en las ideas.
Soñé contigo...
nunca sueño...
y justo fue contigo...
y fue tan bueno...
porque en los sueños todo está solucionado....
tu y yo juntos... y qué más da!...
tu y yo juntos... no hay problemas...
tu y yo juntos, sólo nos queremos!

Con qué cara he de haber despertado...
con la sonrisa de oreja a oreja.
con la mirada más brillante,
con la cara más traviesa.

Pero sucede que, como cuando éramos niños,
y soñamos que teníamos dulces entre los dedos,
eso de despertar y que sólo fue un sueño...
y las manos buscan esos caramelos...
yo buscaba tu abrazo y tus besos.

Ahora me quedo, con el doble del deseo,
enviando señas para cuando regreses a visitarme
ahí donde eres mío, donde no hay pecado,
donde puedo amarte sin dar explicaciones.

Ven junto a Morfeo,

ven,

aquí te espero.

martes, 11 de diciembre de 2012

Sinceramente Tuyo

No escojas sólo una parte,
tómame como me doy,
entero y tal como soy,
no vayas a equivocarte.


Soy sinceramente tuyo,
pero no quiero, mi amor,
ir por tu vida de visita,
vestido para la ocasión.
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés
uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.

Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.

Y no es prudente ir camuflado
eternamente por ahí
ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado.

No me pidas que no piense
en voz alta por mi bien,
ni que me suba a un taburete
si quieres, probaré a crecer.
Es insufrible ver que lloras
y yo no tengo nada que hacer.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés,
uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.

Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio.


Joan Manuel Serrat.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Silvio Rodríguez

Silvio está aquí...
Haberle escuchado y tenerlo tan cerca en cada canción me hizo recorrer tantos momentos de la vida. Aquellas primeras audiciones acompañada de un muchacho que creía que había que luchar por cosas verdaderamente imprescindibles. Ahí aprendí que la vida no era como yo pensaba. A mis 16 años escuchando esas canciones, desperté de mi adolescencia rebelde, para comprender otras rebeldías. Otras que llenas de poesía, de letras que poco a poco comprendía, irían tomando un sentido e irían formando-me. Sus canciones comenzaron a ser compañeras de la vida. Cada momento se iba compenetrando de aquella mirada que me impresionaba en su claridad. Cada vez me sentía más admirada de aquella forma de interpretar la vida, las cosas más simples, las luchas más desgarradoras, el amor más profundo, la humanidad más deseada. Cómo no caer rendida!... y hoy que lo escuché, donde recorría con sus canciones tantas historias, yo recorría la mía... y como si fuese un familiar, un amigo, estaba ahí, haciendo fluir de mi, la vida, la alegría, los recuerdos, la esperanza, la belleza, la melodía.
Silvio está aquí!... metido en el corazón,
incrustado en el alma,
un testigo,
un personaje,
un compañero.