martes, 23 de octubre de 2012

¡Por qué!

Hoy me he aceptado débil y vulnerable. 
Hoy me he mirado hecha trizas las entrañas. 
Abandono la lucha por olvidar y superar. 
Abandono mi lucha por comprender.

Mi debilidad por querer saber de ti,
mi debilidad por querer verte,
ojalá cerca mío, ojalá buscándome.

Mi vulnerabilidad a ti, a que existas
a que seas y hagas, será porque casi fui como tu,
o porque robaste hasta mi espíritu.

Mis entrañas no entienden,
mi dolor que nace de lo profundo, se revela,
por tu implacable astucia para herirme.

Me abandono a la no comprensión,
de ti, de tus actos, de tus fornas.
de tu terrible egoísmo, de tu maldad más humana.

No comprenderé jamás
tus palabras v/s tus obras,
y como dice:"por sus obras los conoceréis"...

Tanto te reconozco en la avaricia...
Aún así... qué dolor más grande siento
¡qué desdicha!... 
Yo sólo quisiera hacerte una pregunta:
¡Por qué! 




No hay comentarios:

Publicar un comentario