miércoles, 24 de octubre de 2012

“Encargo”


No me des tregua, no me perdones nunca.

Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.

¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, 
no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, 
desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dalos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día, 
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
Lo que nadie te pide: las espinas
Hasta el hueso. Arráncame esta cara infame, 
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.
Julio Cortázar

martes, 23 de octubre de 2012

¡Por qué!

Hoy me he aceptado débil y vulnerable. 
Hoy me he mirado hecha trizas las entrañas. 
Abandono la lucha por olvidar y superar. 
Abandono mi lucha por comprender.

Mi debilidad por querer saber de ti,
mi debilidad por querer verte,
ojalá cerca mío, ojalá buscándome.

Mi vulnerabilidad a ti, a que existas
a que seas y hagas, será porque casi fui como tu,
o porque robaste hasta mi espíritu.

Mis entrañas no entienden,
mi dolor que nace de lo profundo, se revela,
por tu implacable astucia para herirme.

Me abandono a la no comprensión,
de ti, de tus actos, de tus fornas.
de tu terrible egoísmo, de tu maldad más humana.

No comprenderé jamás
tus palabras v/s tus obras,
y como dice:"por sus obras los conoceréis"...

Tanto te reconozco en la avaricia...
Aún así... qué dolor más grande siento
¡qué desdicha!... 
Yo sólo quisiera hacerte una pregunta:
¡Por qué!