lunes, 21 de mayo de 2012

Sueño y Milito en tu risa, en la amistad...

Qué generosa suele ser la risa en la amistad.
Cuántas carcajadas nacieron, cuántas risotadas desmedidas. Amé esos momentos y los sigo amando. Tanto que vuelvo a reír cuando esos destellos de felicidad se asoman a mi vida. Los atesoro, los guardo como guarda el cielo las tardes de arreboles, como guarda la luna los cielos estrellados, como guarda la flor su pétalos primaverales. Cada esquina de nuestra historia fue marcada por nuestras sonrisas, como cuando bailabas en plena calle, o cuando jugamos a adivinar canciones, o cuando me cantabas las canciones de Ismael que te sabías de memoria, o cuando ponías apodos divertidos a la gente que no te simpatizaba. Yo reía, cómplice de aquello, siendo tan nuestra la vida, tomando y bebiendo de lo natural de nuestra existencia.
 Y sin embargo tanto nos faltó. Tanto que dejamos por decir. Tanto que dejamos de reír. Ahora mismo, ¿dónde estás?, ¿ dónde ríes hoy?, ¿quién te celebra?... seguro que todos y todas lo hacen, claro que no como lo hacíamos tu y yo... pero quedó en el universo, prendado en alguna libélula, danzando en las nubes, nuestra alegría... quedó suspendida, hasta cuando seas valiente y vuelvas... yo te espero... con una sonrisa, te espero.

jueves, 17 de mayo de 2012

BALANCE - ISMAEL SERRANO




Hago balance
y repaso viejas fotos.
Ya no soy aquel muchacho
con relámpagos en los ojos.
Conservo miedos
por los que aún debo cantar.
Aún siento el vértigo helado
al echar la vista atrás.
Aún me emocionan
viejas luchas,
el “No pasarán”.
Me duele América.
Amo viajar.
Sueño y milito
en tu risa,
en la amistad.
Leo tebeos.
Odio madrugar.
Aún creo en la utopía
y no soy el mejor hombre.
Reconozco que me cansa
dar siempre explicaciones.
Quiero que sepas
que, aunque arrastro mis fracasos,
si quieres contar conmigo,
aún guardo fuego en mis manos.
He aprendido
a hacer maletas
y a comer solo.
A reparar espejos rotos.
Sé del tesoro
de las cosas más pequeñas,
no siempre sé
lo que tiene urgencia.
Hago balance.
Queda todo por hacer.
Si tú quieres te acompaño.
No soy más que lo ves.

jueves, 3 de mayo de 2012

Tú, me seduces...

Me guiñas un ojo,
y yo quisiera guiñarte también.
Me sonríes rendidamente,
y yo quisiera rendirme también.
¡Qué quieres!
¿que me suelte el pelo y corra hasta ti?
¿que destruya los puentes y vuele?
¿Acaso tu sonrisa permanecerá toda la vida,
como permanece la verdad que vivo?
Sólo sé que me sonríes,
sé del vértigo helado
cuando me llamas y seduces.
Que quisiera tener las agallas
para darte lo que buscas.
Pero como sé exactamente,
qué hay detrás.
Sé perfectamente lo que viene.
Sé convenientemente cómo termina esta película, 
es que te dejaré sonreír,
te dejaré guiñar,
hasta que tu rostro se me haga tan cotidiano
que ya no busque verte,
hasta que ya no desee tomarte y que me tomes,
besarte y que me beses,
desearte y que me desees.