jueves, 18 de diciembre de 2014

Despedida

A veces la vida nos mira de frente 
Nos sonríe un poco luego se detiene 
Un respiro suave que te abraza fuerte 
Baila con mi cuerpo besando tu frente 

A veces la vida nos recuerda a alguien 
Una imagen tierna, llena de verdades 

Qué sería de mí sin la soledad 
Que me hace pensar y me hace sentir 

Y en tus ojos claros viaja la nostalgia 
Me hablas al oído en esta distancia 
Y el viento no alcanza a escucharlo todo 
Quedó en el camino el amor y el alma 
Y nada que me diga que vendrás más tarde 
Todo lo que he sido se perdió en el aire 

Alguien que me saque de esta pena 
Que me arranque todo lo que vuela 
Que me quite el sueño de tenerte ante mi puerta 
Que me diga de una vez que no seré tu dueña 

Y en tus ojos claros viaja la nostalgia 
Me hablas al oído en esta distancia 
Y el viento no alcanza a escucharlo todo 
Quedó en el camino el amor y el alma 

Y alguien que me saque de esta pena 
Que me arranque todo lo que vuela 
Que me quite el sueño de tenerte ante mi puerta 
Que me diga de una vez que no seré tu dueña 
Y el viento no alcanza 
Y es que no alcanza.


Magdalena Matthey

lunes, 17 de noviembre de 2014

Absoluto

Absolutos somos sólo tu y yo, 
Lo real, convengamos un consenso. 
Soy la pieza indispensable de tu puzzle, 
De tu agenda de emergencias el primero. 

Dicho esto, si el invierno viene frío, 
Y ando lejos de tu barrio y te desvelas, 
Si el demonio aparece con bombones, 
No me cuentes si un día le abres la puerta. 

Es posible que la noche y sus etcéteras, 
De espejismos desdibujen mi silueta. 
Lloverá y una ropa que no es la mía 
Quizás tiendas una noche ante tu hoguera. 

Será entonces un detalle que me mientas, 
Ahórrate las confesiones si aun me amas. 
Que una nieve piadosa tape el rastro 
De los pies de Robinson hacia tu cama. 

Que el pasado no inocule su veneno 
Bébete como un gintónic nuestra culpa. 
Tienen labios como espadas los sinceros 
Y mi pobre corazón es flor de estufa. 


Que tu verdad no me despierte a golpes 
Pon a salvo de su filo los honores 
Olvidar es todo un gesto de clemencia 
Para torpes que no olvidan sus amores. 

Absolutos somos sólo tu y yo, 
Lo real lo sabes bien, lo convenido. 
Sé que soy el sol que alumbra tu deshielo, 
El Vermouth de tu mañana de domingo. 

Si una noche Lucifer trepa tus trenzas, 
Por empeño en ocultar sus arañazos. 
Y que le viento matinal airee la casa, 
Y la esencia vuelva dentro de su frasco. 

Que el pasado no inocule su veneno 
Bébete como un gintónic nuestra culpa. 
Tienen labios como espadas los sinceros 
Y mi pobre corazón es flor de estufa. 

Que tu verdad no me despierte a golpes 
Pon a salvo de su filón los honores 
Olvidar es todo un gesto de clemencia 
Para torpes que no olvidan sus amores. 

Absolutos somos sólo tu y yo, 
Lo real lo sabes bien, lo convenido.


Ismael Serrano

Ahora que te Encuentro

Ahora que la vida nos arranca nuestra manta,
y perdido e hipocondríaco, ya no duermo de un tirón.
Ahora que la noche es un rumor de risa ajena
que se aleja por la calle y nos congela el corazón.

Ahora que respiro y resulta más difícil
sacar bajo nuestra piel las astillas del recuerdo.
Ahora que me pierdo las auroras de Madrid
y no suenan en las radios las canciones que te debo.

Ahora que te miras por más tiempo en los espejos,
ahora que necesitamos excusas para emborracharnos.
Ahora que la brisa no enmaraña nuestro pelo,
ahora que ya no marcamos tantos goles con la mano.

Ahora que discuto a gritos con el telediario,
que reconozco en mi enojo las manías de mi padre.
Ahora que en los bares ya no crecen crisantemos,
que regreso de muy lejos y no deshago el equipaje.

Ahora traes la lluvia y, aunque ya no tenga edad,
me desvisto en la tormenta, grito tu nombre en la calle.
Ahora que te encuentro todo se vuelve verdad,
se derrumban los palacios y traes verde a sus solares.

Haces que este otoño ilumine mis mañanas
y haga callar al reloj del vientre del cocodrilo.
Traes un corazón para cada hombre de hojalata.
Ahora cambias mis razones y me vistes de domingo.

Ahora que he aprendido a desaprender las reglas
y que todo temporal nos regala una enseñanza,
y a decir que te amo con 140 letras
o a encerrar en un gin tonic todas nuestras esperanzas.

Ahora que las noches sin tu luz me han enseñado
que toda felicidad deja algún damnificado,
que, en las caracolas, el mar nombra tu recuerdo,
que revuelvo mis cajones para encontrar tu retrato.

Ahora traes la lluvia y, aunque ya no tenga edad,
me desvisto en la tormenta, grito tu nombre en la calle.
Ahora que te encuentro todo se vuelve verdad,
se derrumban los palacios y traes verde a sus solares.

Haces que este otoño ilumine mis mañanas
y haga callar al reloj del vientre del cocodrilo.
Traes un corazón para cada hombre de hojalata.
Ahora cambias mis razones y me vistes de domingo.


Ismael Serrano.

Pensándote (Alejandro Filio)

Vuela la noche buscándote
juega la lluvia en mi ventana
duermen las horas en mi café
sólo el silencio me acompaña. 
Vuelvo la cara y miro bien
descubro un bufón en el espejo
me hace una mueca y puedo entender
intenta decirme lo que siento.

 
No es necesaria alguna explicación
conozco historias que no acaban bien
protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo
y ahora soy yo pensándote...

 
Dejo mi libro, apago la luz
guardo la luna en la cortina
cierro los ojos y apareces tú
sólo la almohada me acaricia. 


No es necesaria alguna explicación
conozco historias que no acaban bien
protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo
y ahora soy yo pensándote...


Yo seguiré, con tanto amor, pensándote...

jueves, 6 de noviembre de 2014

Tu Adiós

De todas la posibilidades que había para decir adiós,
tu escogiste la peor.
La bofetada en la mirada,
las olas recogiéndose,
las cartas devueltas.

Dejaste una huella, 
como para que fuese más difícil aún,
canciones de amor,
poemas de vida,
libros de esperanza.

Aquí están entre mis brazos
acurrucados, como para no soltarlos
aún con la esperanza viva
de que tu adiós no sea definitivo.
De que despertarás para ese abrazo prometido.

Aún no entiendo... y eso es lo peor de este adiós
me pregunto por qué y para qué...
por qué fue todo,
para qué fue tanto.
por qué tu amor,
para qué mi llanto,
por qué tu adiós,
para qué la vida.





jueves, 25 de septiembre de 2014

Nada Tiene que ver el Amor con el Amor

Nada tiene que ver el amor con el amor
nada tiene que ver la sed con el agua que arrebata
ni la primavera con la flor que se desprende del tallo.
Son sólo ejemplos.

El amor tiene que ver con la costumbre de mirarse a los ojos repetidas veces
el amor tiene que ver con la costumbre
de buscar en los ojos contrarios el eco de un relámpago
o palabras amables tras las máscaras estrictas del silencio.

No tienen que ver con el amor las prolongaciones del estío
ni las hojas que se desprenden exhaustas de los árboles
ni las hojas que se aferran como gusanos de los árboles.
Es un ejemplo.

El amor tiene que ver con una casa aplastada por la lluvia
con habitaciones a oscuras y con charcos
con las tristes camisas aferradas al vacío del aire
con los chalecos sin destino empujados al fuego
con un par de ojos sofocados en su espejo.

El amor tiene que ver con la costumbre de mirarse a los ojos repetidas veces
y atizar las llamas de los charcos repetidas veces
y alojar la lluvia en habitaciones oscuras repetidas veces.

El amor tiene que ver con huir de nuestras habitaciones
con fundar en el barro una nueva ciudad para guarecernos
con vestirnos en nombre del amor con una nueva guirnalda de granizos
con detestar en nombre del amor los frutos y los árboles.

Nada tiene que ver el amor con el amor.
Nada tiene que ver el amor con las palabras que engendra.    Verónica Jimenez

jueves, 24 de abril de 2014

"...¿Te das cuenta de que te extraño? Pese a mi capacidad de adaptación, que no es poca, ésta es una de las faltas a las que ni mi ánimo ni mi cuerpo se han acostumbrado. Al menos, hasta hoy. ¿Llegaré a habituarme? No lo creo.
¿Vos te habituaste?..."


Mario Benedetti
Primavera con una Esquina Rota